Choques en el espacio, la basura cósmica
( Publicado en Revista Creces, Diciembre 1996 )

Desde hace tiempo que viene preocupando la enorme cantidad de satélites que han sido enviados al espacio y que orbitan alrededor de la Tierra. Cualquiera de ellos puede sufrir una colisión con la enorme cantidad de basura cósmica que también orbita alrededor de la Tierra. Esta basura esta constituida por elementos provenientes de las mas diversas fuentes: restos de satélites que se han destruido, piezas de cohetes que han estallado, cerámicas desprendidas, etc. Toda esta basura que viaja a velocidades de hasta 50.000 kilómetros por hora (dependiendo de la altura), puede destruir un satélite o una nave. No importa el tamaño, porque incluso trozos de pintura de hasta unos pocos milímetros pueden perforar de lado a lado el fuselaje de una nave.

La mayor parte de esta basura es de pequeño tamaño y por lo tanto no se puede detectar desde la Tierra. Los de mayor tamaño que ya se han ubicado, suman más de 20.000. Hasta ahora los accidentes habían sido pequeños, pero por primera vez se constató una colisión que destruyó parte de un satélite y que prácticamente lo inutilizó. Se trata de un satélite espía francés llamado Cerise, que costó 20 millones de dólares y que fue lanzado en Julio de 1999. Se había programado que durara dos años en funcionamiento.

El satélite chocó con un trozo del cohete Ariane, que viajaba a una altura de 700 kilómetros, a una velocidad de 50.000 kilómetros por hora. En un primer momento los franceses sólo se percataron que el satélite estaba girando fuera de su curso. Fue mas tarde, y con la ayuda de la NASA, que se comprobó que había chocado con esa basura. Para consuelo de los franceses, de poco les habría servido de que hubieran sido advertidos con anterioridad de la eminencia del choque, ya que no se podía hacer nada para impedirlo, porque tampoco era posible maniobrar para esquivar el impacto.

El satélite Cerise quedó girando sobre sí mismo, como una nave sin timón. Con todo, los controladores piensan que se podría volver a estabilizar usando los electromagnetos del satélite, de modo que interactúen con los campos electromagnéticos de la Tierra. Los técnicos creen que, en todo caso, tomará más de un mes sólo el reescribir el software que controla los electromagnetos.


0 Respuestas

Deje una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados.*

Buscar



Recibe los artículos en tu correo.

Le enviaremos las últimas noticias directamente en su bandeja de entrada